Los mitos del sueño | Divum | Exclusive rest
Abril
05
2017

Los mitos del sueño

Te desmontamos algunas falsas creencias que corren acerca del descanso.

1. Las personas mayores necesitan dormir menos

La gente mayor necesita dormir igual que los jóvenes, aunque sí que es verdad que con los años, dormimos más a menudo en descansos de menos duración, por ejemplo, la siesta. Además, al hacernos mayores, menos fases profundas se alcanzan por la noche y el sueño se vuelve más ligero.

2. Ya recuperaré el sueño durante el fin de semana

Todos tenemos semanas en que vamos cortos de sueño, nos acostamos más tarde de lo que deberíamos y a la mañana siguiente el despertador suena igual y empezamos a perder horas de sueño pensando que durante el fin de semana podremos recuperarlas. Error. Todo lo que no duermes durante la noche se pierde.

3. El mejor sueño es el de media noche

La primera fase del sueño es la más importante de todas, y pueden producirse después de medianoche. La mejor forma de tener una buena fase de sueño profundo es tener una atmosfera tranquila y evitar dormir en el sofá o con la tele encendida.

4. El alcohol ayuda a dormir

Esta es una cuestión muy discutida, ya que tomarte una cerveza o una copa de vino nos ayuda a relajarnos y por tanto, puede ayudarnos a conciliar el sueño pero en ningún caso nos mejora la calidad del sueño. Ahora bien, una noche de fiesta en que consumimos cantidades de alcohol superiores a lo habitual, no disfrutaremos de un sueño sano, nos despertaremos frecuentemente y la mañana siguiente, estaremos muy cansados.

5. Me dormiría incluso de pie…

El cansancio puede hacernos dormirnos de pie, pero nunca podríamos alcanzar una fase de sueño profundo. Cuando estamos en este estado, todos nuestros músculos se relajan, y por tanto, es imposible dormir de pie.

6. ¿Dormir con o sin luz?

Dormirse en el sofá delante de la tele nos pasa a todos, pero dormir a oscuras es lo natural, ya que la luz tiene gran influencia en los ciclos del sueño.

7. Me despierto con mis propios ronquidos

Si una persona duerme profundamente es muy difícil que pueda despertarse con sus propios ronquidos. Si este ocurre es que se encuentra en un sueño muy ligero o directamente, despierto.